John Jairo Osorio, de 49 años de edad ingreso a la sede de la EPS Medimas en el norte de la ciudad de Popayán con un galón de gasolina y la roció como medida de protesta por no atender las necesidades de su hija quien padece de leucemia y es trasplantada de riñón.
En el lugar que estaba abarrotado de usuarios y pacientes que esperaban atención, el padre amenazó con prender fuego si no le autorizaban el tratamiento que requiere su hija, “no me le dan los medicamentos a la niña que se me está muriendo en la casa, hace dos meses la traje de Cali. Ella ya perdió el riñón”, declaró de manera desesperada.
Un funcionario de la policía lo convenció de desistir de esta forma de protesta y el cuerpo de bomberos empezó el proceso de limpieza de edificio que tenía combustible regado en sus dos pisos.
Hermana culpa a Medimas
Una hermana de la paciente aseguró que por falta de atención su hermana perdió un riñón que el mismo padre le había donado hace nueve años, “la desesperación de ver que ya mi hermana prácticamente perdió el riñón por la negligencia de parte de la empresa Medimas que no quería darle los controles ni los medicamentos”.
Osorio fue capturado y trasladado a la URI donde será judicializado.
Este hecho se suma a varias formas de conmovedoras protestas de familiares y pacientes, quienes desesperados por no recibir una debida atención de parte de la EPS Medimas, recurren a actos desesperados tratando de buscar justicia por sus propias manos, esto debería de llamar la atención de los diferentes organismos de control para que pongan fin al caos que ha sido el funcionamiento de Mediasen el país.




