Los hospitales Federico Lleras Acosta, Hospital San José de Maicao, Universitario del Caribe, Departamental de Villavicencio y el Hospital de San Adrés de Tumaco; corren el riesgo desmejorar su situación administrativa y financiera luego de las medidas de intervención forzosa para administrar, decisiones que se extiende de manera indefinida hasta que la entidad no tiene salvación.
A los cinco hospitales anteriores, se suma el Hospital Rio Grande de la Magdalena, de Magangué, de reciente intervención por la Supersalud, decisión que sorprendió a los funcionarios y personal médico del centro asistencial, por cuanto el hospital está clasificados sin riesgo financiero por parte del Ministerio de Salud, lo que a las claras podría tratarse de una decisión con motivaciones políticas.
Las intervenciones de hospitales por la Supersalud, es un procedimiento traumático, si tomamos el ejemplo del Hospital San Francisco de Asís en Chocó, que estuvo en proceso de intervención desde el año 2007 y luego de 10 años empeoró sus indicadores asistenciales y financiero, hoy está en liquidación; igual suerte corrió la ESE Nuestra Señora de El Carmen de Puerto Carreño Vichada, que luego de ser intervenida en octubre de 2011 y de prórrogas sucesivas terminó en liquidación.
Es de tener en cuenta, que el hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué completa 5 prórrogas de la medida de intervención administrativa, iniciando en septiembre de 2014; por su parte el Hospital Departamental de Villavicencio, o el hospital de la media Colombia, como bien le llaman los llaneros, cumplió dos años intervenido, período en el que se cuentas 4 prórrogas de la medida.




