Hoy, cuando se conmemora el Día Mundial contra la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la Organización Mundial de la Salud (OMS), recuerda que no es solo una enfermedad, sino un conjunto de enfermedades que se caracterizan porque reducen el flujo del aire en los pulmones crónicamente. Esta patología no es una simple tos de fumador, sino una enfermedad pulmonar potencialmente mortal en varios casos queda sin algún diagnóstico.
Los síntomas más frecuentes son la falta de aire, expectoración excesiva y tos crónica. Además mientras la enfermedad empeora, las actividades cotidianas como subir escaleras o caminar pueden verse con gran dificultad.
La EPOC puede ser prevenible, pero incurable. El tratamiento que se le practica puede ayudar a ralentizar la progresión que tiene esta enfermedad, pero puede empeorar con el tiempo, es por esto que mayormente se les diagnostica a mayores de 40 años. Un dato a resaltar es que bronquitis crónica y enfisema son dos términos que han dejado de utilizarse y quedan englobados en el diagnóstico de EPOC.
La OMS indica que hay 64 millones de personas con EPOC, y en 2004 fallecieron 3 millones de pacientes por esta causa. Se dice que posiblemente las muertes por EPOC aumenten en los próximos 10 años, convirtiéndose en la tercera causa mundial de muerte, esto si no se reduce sus factores de riesgo, que son el consumo del tabaco y la contaminación atmosférica.
Por otro lado en el año 2010, la EPOC fue responsable por más de 235.000 muertes en las Américas, y se posiciona como la sexta causa de la mortalidad a nivel regional. El 23% de estas defunciones fueron prematuramente, específicamente la personas de 30 a 69 años
Recomendaciones de la OMS
La OMS en la lucha contra la EPOC ejecuta actividades de prevención y control de las enfermedades no transmisibles y cuyos objetivos son:
- Aumentar la sensibilización acerca de la epidemia mundial de enfermedades crónicas.
- Crear ambientes más saludables, sobre todo para las poblaciones pobres y desfavorecidas.
- Reducir los factores de riesgo comunes de las enfermedades no transmisibles, tales como el consumo de tabaco y la exposición al humo del tabaco como fumador pasivo, la contaminación de interiores y de exteriores, así como las dietas malsanas y la inactividad física,
- Prevenir las muertes prematuras y las discapacidades evitables relacionadas con las principales enfermedades no transmisibles.




