
Medellín.- Visibilizarlos, capacitarlos, reconocer la importancia de su labor, darles más oportunidades y acompañamiento son los objetivos de la política pública para “cuidadores, familiares y voluntarios de personas con dependencia y conformación de redes barriales de cuidado” en Medellín, y con la que cuenta la nueva administración municipal.
Esta iniciativa plasmada en un Acuerdo del Concejo cobra importancia si se tiene en cuenta que a veces los cuidadores terminan más enfermos que el anciano o el paciente crónico que acompañan día y noche por su total entrega.
El médico Luis Bernardo Vélez, secretario de Inclusión Social y Familia del Municipio indicó que con la iniciativa se busca institucionalizar la atención integral de esas personas mediante capacitación en cuidados básicos en el hogar para pacientes con dependencia por condición física, mental, intelectual, sensorial o de edad que se encuentran limitadas en su autonomía de manera permanente.
También podrán acceder a actividades lúdicas, recreativas, educativas como una recompensa por su trabajo. Sin embargo, se espera a largo plazo hacerles adicionalmente un reconocimiento económico.
En la actualidad hay 48.785 limitados permanentes para moverse y caminar; para usar sus brazos o manos hay 22.631 personas y con dificultades para aprender o entender 27.439.
Debido a que es numeroso el grupo de cuidadores, pero indeterminado y por tanto no siempre se puede acceder a ellos, esta política pública será socializada en diferentes escenarios mediante la creación de redes barriales de cuidado que contribuyan a la potencialización de recursos humanos, materiales, económicos, médicos y políticos.
Además, esas redes estarán soportadas en la estrategia de Rehabilitación Basada en la Comunidad (RBC) con el fin de empoderar a esos cuidadores, familias, comunidad y paciente para generar acciones corresponsables con actores de la administración municipal, varias ONG y sociedad civil, entorno a la acción de cuidar, desde el enfoque de derechos y acompañamiento biosicosocial, apuntó el también exconcejal.
Es así como se reconocerá a ese voluntario como “eje fundamental en el cuidado y bienestar de personas dependientes de cuidado, reconociéndole como sujeto de derechos y de cuidado”, lo cual le debe permitir acceder y ser atendido de manera preferencial, al igual que oportunamente en los programas de desarrollo, promoción y prevención para el control de riesgos derivados del cuidado permanente a otra persona, añadió el médico.
Cabe anotar que para la elaboración del proyecto se contó con el apoyo de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Antioquia, la Pastoral Social, la Asociación de familias de niños, niñas y jóvenes son síndrome de Down y cuidadoras.




