La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud han realizado en Quito Ecuador, una reunión con las autoridades de la salud de la región de las Américas, para celebrar los 40 de la Declaración de Alma Ata, la cita ha sido rotulada con el eslogan La salud universal en el siglo XXI
En las cuatro décadas la “Declaración de Alma Ata” ha sido un referente de las políticas que buscan promover la “salud para todos”. En la cita de Quito, además de celebrar avances logrados en la región, se reconocieron los obstáculos y las dificultades en la implementación de políticas de salud.
Hace 40 años, los países miembros de la Organización Mundial de la Salud acordaron en Alma-Ata un conjunto de principios, con el propósito de proteger y promover la salud de todas las personas, al señalar que la atención primaria de salud es el principio rector de todo sistema de salud integral; en estas cuatro décadas la “Declaración de Alma Ata” ha sido un referente de las políticas que buscan promover la “salud para todos”. En la cita de Quito, además de celebrar avances logrados en la región, se reconocieron los obstáculos y las dificultades en la implementación de políticas de salud.
En la región de las Américas, la Organización Panamericana de la Salud elaboró varias estrategias y planes con los Estados Miembros y se aprobaron numerosas resoluciones. En el 2007, en el documento ‘La renovación de la atención primaria de salud en las Américas’ se incluyó la definición de los elementos y las funciones de un sistema de salud basado en la atención primaria de salud, a fin de guiar a los países de la región en la transformación de sus sistemas de salud y la evaluación de sus necesidades.
En el 2014, en la resolución sobre el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud, que también se conoce como “salud universal”, se recordaron los valores de Alma-Ata y se instó a los países de las Américas a establecer sistemas de salud en los cuales las personas y las comunidades tengan acceso, sin discriminación alguna a servicios integrales de salud adecuados, oportunos y de calidad y a medicamentos de calidad, seguros, eficaces y asequibles, a la vez que se asegure que el uso de tales servicios no expongan a los usuarios a dificultades financieras, en particular a los grupos en condiciones de vulnerabilidad.
Dentro de las estrategias para aumentar la capacidad de respuesta del primer nivel de atención en salud, los países acordaron avanzar hacia un nivel primario de atención, que tenga la capacidad de satisfacer las necesidades de salud de su población. Es deber de los Estados, incrementar la capacidad de respuesta del primer nivel de atención, mediante la ejecución de un modelo basado en la atención primaria, la prestación integrada de servicios, el empoderamiento de las comunidades difundiendo información acerca de sus derechos y responsabilidades y promoviendo su participación en la prevención de enfermedades, la promoción de la salud y la formulación de políticas de salud, la incorporación de las tecnologías sanitarias, el uso racional de medicamentos y el empleo de la telemedicina.




