
El integrante del secretariado de la guerrilla vivió por primera vez las complicaciones de los usuarios en urgencias médicas”.
El exmiembro de las Farc e integrante del secretariado de la guerrilla, confesó que tuvo que esperar más de catorce horas en un centro médico de Bogotá para recibir atención médica.
El comandante “Pastor Alape’’, publicó en su cuenta oficial de Facebook como la noche del 31 de diciembre de 2016 tuvo que esperar más de catorce horas en un hospital de Bogotá y conoció por primera vez, lo que tiene que afrontar un usuario cuando hay una emergencia médica en el sistema de salud. (Lea: una mirada a la red pública de hospitales de los centros de concentración de las Farc )
Luego presentar fiebre y escalofríos Alape señaló: “recordé el antiguo servicio de la Malaria (SEM) que detectaba el parásito e inmediatamente se suministraba la primer dosis; con esos recuerdos (tonto yo) me preparé a esperar que el centro de salud que me atendió llegara con el medicamento; ahora no es así. Seguí esperando y la noche transcurrió entre más pruebas de sangre, seis en total, y la observación de la entrada de personas apuñaladas, lesionados en cabeza y cara, intoxicados por consumo de alcohol y no sé qué otras sustancias, personas adultas con crisis respiratorias, en fin casos de urgencias de una noche de fin de año en Bogotá”.
Sin embargo tres horas después de la larga espera, Alpe fue diagnosticado con Malaria, la cual tenía componentes de plasmodium flaciparum agentes biológicos de la enfermedad. (Lea: muere guerrillera por falta de atención médica )
Entre tanto, el exmiembro de las Farc manifestó que “amaneció y seguí esperando el medicamento que no estaba disponible, que debían buscarlo con la secretaría de salud del distrito y requería de permiso especial del Ministerio de Salud. Al fin a las 12 y 20 me suministraron la primer dosis. Había pasado 14 horas y 20 minutos de detectada la infección de malaria”.
Finalmente ante la situación, Pastor Alape aprobechó para para realizar algunas críticas al sistema de salud colombiano, resaltando que había más agilidad en la atención para este tipo de infecciones en la guerrilla, que en un centro hospitalario.
“Escribo este saludo en estado de recuperación y recordando que en la vida guerrillera se detecta la infección e inmediatamente se inicia el tratamiento. Esta es la realidad que enfrentaremos y por tanto nos obliga a luchar porque la paz se haga realidad con un sistema eficiente de salud para todas y todos los colombianos, entre todos los otros temas que garanticen la paz con justicia social”.




