Luego de cuatro años y medio en intervención forzosa para administrar, la Superintendencia Nacional de Salud levantó la medida ordenada contra el hospital Departamental Federico Lleras Acosta de Ibagué y le devolvió su administración al departamento para que retome su operación.
Durante el acto oficial de la devolución, el superintendente Nacional de Salud, Fabio Aristizábal Ángel anunció que a partir de ahora y por el término de un año, el Lleras Acosta quedará bajo medida de vigilancia especial, con contralor designado, para mantener y mejorar los resultados logrados hasta el momento con el centro asistencial, con el fin de garantizar la estabilización de la red de prestación para el departamento.
El Superintendente recordó que cuando el ente de control ordenó la intervención de este centro asistencial en 2014, el hospital tenía cerrados más de la mitad de los servicios ofertados, presentaba serias debilidades en la prestación del servicio y seguridad del paciente, había desabastecimiento generalizado de insumos y medicamentos, un incremento en los costos de personal y baja productividad, hechos que ponían en riesgo la vida de los usuarios atendidos.
Previo a la medida, tenían 56 servicios autorizados, de los cuales solo 17 estaban funcionando y 12 de estos no se ofertaban.
Las cifras con las que la Supersalud asegura haber entregado el hospital son las siguientes:
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- 77 servicios operando al 100 %, entre los que se encuentran: diagnóstico cardiovascular, endoscopia digestiva, obstetricia, laboratorio clínico, quimioterapia, radiología e imágenes diagnóstica.
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- 268 camas habilitadas y funcionando: 179 de hospitalización, 89 para UCI y un servicio de urgencias con capacidad para 48 camillas y de expansión para 120 usuarios
- Atiende en más de 11 mil usuarios al mes, cuando hace 6 años solo alcanzaba a 7 mil.
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- Está generando mayores ingresos, pues la facturación promedio mensual incrementó en un 54%, pasando de 7.512 millones de pesos mensuales en 2014, a 11.554 millones de pesos, con un recaudo mensual de 9.000 millones de pesos.
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- De 2014 a 2018 los ingresos operacionales se incrementaron en un 36 % y los costos y gastos operacionales fueron del 18% optimizando el costo de operación que pasó de 9.134 millones de pesos a 7.750 millones de pesos.
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- Se disminuyó el pasivo en un 50%, pasando de 86.842 millones de pesos a 43.505 millones de pesos incluidas las contingencias.
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- Se encuentra al día con la nómina de sus trabajadores y el reconocimiento de honorarios.
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- Mejoró su infraestructura: se remodelaron las salas de cirugía, hospitalización y urgencias, y se adecuaron las de tomógrafo axial computarizado, la de espera y hospitalización, la unidad de obstétrica y los banco de leche, sangre y el servicio de aféresis; y se habilitaron dos salas de partos y tres quirófanos más.
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- Se dotaron los servicios de radioterapia con un acelerador lineal por 12.541 millones de pesos y el proyecto para hemodinamia por 9.724 millones de pesos que se encuentra viabilizado a la espera de financiación del Departamento.
Así mismo se redujeron los procesos jurídicos en contra del hospital, y las demandas con probabilidades de pérdida se bajaron en un 71 %. Actualmente se encuentran en curso 267 procesos contra el hospital que suman 124 mil millones de pesos, sin embargo, teniendo como base el estudio realizado por la intervención, se pudo establecer que la cifra real de estas pretensiones asciende a los 74 mil millones de pesos.




