
Medellín.- En Urabá la situación de servicios públicos y del sector de la salud está mal, pues hay muchas carencias y el funcionamiento de la red pública está en cerca del 40 por ciento de su capacidad total. Esto motivó a que los alcaldes de los once municipios de la zona pidieran ayuda a la Asamblea Departamental para gestionar recursos que den soluciones de fondo.
Allí existen dos hospitales de segundo nivel de atención de complejidad, uno ubicado en Turbo, que fue intervenido por cuatro años y hace tres salió de esa situación.
El otro queda en Apartadó, tuvo que ser liquidado y en 2013 entró a ser administrado por la IPS Universitaria de la Universidad de Antioquia, cuya deuda supera los 18.000 millones de pesos y factura alrededor de 2.000 millones de pesos.
“El recaudo está en menos de la mitad, es del 38 por ciento. Es una situación muy preocupante que nos lleva a tomar medidas y queremos que el Gobierno se pronuncie. Uno ve que aquí se toman medidas para controlar la inflación, para que el desempleo esté por debajo de un dígito. En Colombia vemos que de cada 100 niños alrededor de 30 están naciendo con problemas de desnutrición, pero no vemos medidas frente a estos temas”, sostuvo el alcalde de ese municipio, Eliécer Arteaga Vargas.
El diputado de esa región, Manuel Márquez Pérez, indicó que hace falta más infraestructura hospitalaria, pues algunos inmuebles están en muy mal estado y toca derrumbarlos para erigir nuevos, en otros casos se deben remodelar.
También hace falta tener más cobertura de la población.
“En Urabá es un caso duro el tema de la salud porque la red privada que hay hoy no les brindan servicios sino al que está afiliado a las EPS y los hospitales que son los que les brindan, no tienen recursos para pagarles a los funcionarios. El tema de la salud es una prioridad y creo que ahí se debe focalizar y generar el tema en este cuatrienio para buscar una salida generosa a lo que tiene que ver con la salud que es una discusión nacional”, dijo el corporado.
Alejandro Abuchar González, alcalde de Turbo comentó que se requiere mayor inyección de dinero para fortalecer la red pública hospitalaria y que no dependa la población sólo de los centros asistenciales privados.
“Los servicios de los hospitales públicos están hoy operando un 40 por ciento. Dependemos mucho de las remisiones hacia Montería y a la Clínica Panamericana (privada que se ubica en Apartadó). Pienso que merecemos una muy buena atención en la región de Urabá, merecemos mejorar los servicios de salud, de infraestructura”, aseveró el burgomaestre turbeño.
Calamidad pública
Según Márquez Pérez más del 80 por ciento de Urabá está careciendo de agua potable. En el norte hay algunas reservas por las fuentes naturales y por lo recogido en pozos y aljibes, mientras que el sur que es donde se ubica la mayoría de habitantes está en sequía por el ‘fenómeno del niño’.
Debido a este inconveniente climático ha habido incremento de enfermedades en esa subregión de Antioquia.
Es por tanto, que en Urabá recientemente fue declarada la calamidad pública, situación que se ha visto peor en Apartadó, según Arteaga Vargas.
Con esa declaratoria los burgomaestres podrán tener mayor movilidad presupuestal para atender los problemas de suministro del preciado líquido, salud pública y demás.
El mandatario apartaseño anotó que al iniciar enero había en el caudal del río Apartadó 950 litros por segundo (l/s), para lograr abastecer a la población se requieren 300 l/s y hoy en día está en 500, lo que ha obligado a tomar medidas preventivas con el fin de evitar el racionamiento.
Lo anterior se agrava teniendo en cuenta que la empresa Aguas de Urabá no tiene un acueducto regional o municipal que brinde los servicios adecuadamente a la comunidad.
“Tenemos una problemática dura con la emergencia en Apartadó, Carepa y Turbo que siempre han vivido con sequía, sacando agua de pozos haya o no haya invierno. El agua no es muy potable, es de río y de la montaña donde el agua es buena, pero no muy potable porque no ha habido una responsabilidad de Aguas de Urabá”, reiteró el Diputado.
A su turno Abuchar González aseveró que la empresa de acueducto ha venido suministrando el preciado líquido en carro-tanques. Hay racionamiento en algunas horas de la mañana y de la tarde por espacio de seis a ocho horas.
En la actualidad los únicos municipios que no están teniendo problemas de suministro son Apartadó, Mutatá y San Pedro de Urabá, y Arboletes sólo le puede dar el servicio a los pobladores del casco urbano.
Márquez Pérez a su turno explicó que desde hace varios años se ha hablado de un acueducto regional, pues desde el norte de la subregión antiqueña se podría surtir toda la zona, o desde el río Atrato en Turbo; es decir, ha habido varias propuestas frente al asunto, pero ninguna se ha concretado.
Los alcaldes de los municipios de Urabá explicaron ante la Duma los problemas que tienen para que los diputados se conviertan en unos aliados y voceros de ellos con el fin de que conjuntamente con el gobierno departamental logren una visita del ministro de Salud y Protección Social, Alejandro Gaviria a la zona para que revise el asunto de la salud allí.
También los dignatarios pidieron mayor inversión para Urabá, donde se construirán dos nuevos puertos y los servicios públicos deberán estar al día con el desarrollo que se avecina.




